DISCAPACIDAD DEL ALMA

Escrito en Artículos el 20 Marzo, 2018 | 0 Comentarios »

Nos podemos encontrar con todo tipo de discapacidades, todas ellas provocanPadre e hijo situaciones complicadas para la persona que la padece y suelen repercutir también sobre los familiares cercanos, que en muchas ocasiones son los que deben colaborar y ayudar para que la persona discapacitada pueda continuar manteniendo su vida activa.

Pero sin duda que pueden ocurrir cosas que sin dar lugar a pérdidas de capacidades físicas y psíquicas provoquen una discapacidad que puede llegar a ser insoportable. Me estoy refiriendo a la discapacidad que provoca la muerte de un hijo, que es la discapacidad del alma.

Estos días se ha vivido una situación dramática con la desaparición de un niño que nos ha mantenido en vilo a todos; al final el resultado ha sido el más terrible que se podía dar. Es entonces cuando se ha hecho grande la figura de una mujer, su madre. Esta mujer da sentido a la palabra resiliencia, su fortaleza, su altura de miras y su generosidad han provocado la admiración de todos.

Ante una situación tan dramática es cuando se puede manifestar la grandeza y la generosidad del ser humano, esta señora ha dejado de lado cualquier atisbo de odio, rabia o deseo de venganza para dentro de la tremenda tragedia que supone la pérdida de un hijo tratar de alimentarse del amor que todavía siente y que sentirá toda su vida.

No puede haber mejor forma de encarar una situación tan dramática, tratar de encajar la pérdida sin sentimientos de odio para, dentro del dolor que supone, mantener la dignidad y la entereza sin que ningún negro sentimiento se adueñe del momento.

Esta lección de entereza y dignidad debe servir de ejemplo para que ante la mayor desgracia seamos capaces de crecer en la adversidad enfocando nuestra voluntad contra el estancamiento y la auto compasión, intentando que los malos sentimientos no se conviertan en una carga añadida.

Aprovechemos la lección, no hay peor pérdida que la de un hijo, ante esto cualquier problema se transforma en una minucia y esta mujer con su comportamiento nos demuestra que se pueden encarar las desgracias con coraje, fortaleza y esperanza.

Este comportamiento no le va a devolver a su hijo, pero sienta las bases para que pueda encarar la pérdida con la limpieza de corazón que el pequeño se merece.

Olé señora.

Fecha de publicación: 20/03/2018

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